HISTORIAS DE TROMPITO: El Inicio

 

HISTORIAS DE TROMPITO: El Inicio

Esta es la historia de Trompito, un perro sobreviviente.

Para iniciar la historia, podríamos partir contando que Trompito a primera vista es un perro común, típico, como muchos otros perros que existen. Más no lo es. No sabemos ni conocemos la historia completa desde que nació, así que lo que haremos será solo contar como lo conocimos y cómo fue que llegó a estar con nosotros.

Hace poco más de 5 años, por necesidades de la familia, decidimos adoptar una nueva mascota, como ya habíamos tenido anteriormente 2 grandes mascotas, la Sasha y la Sakura, nos decidimos nuevamente por un perro.

Así fue que vía redes sociales, contactamos a un grupo de animalistas, quienes luego de varias conversaciones por wasap, nos enviaron varias imágenes de perros en adopción. Estábamos todos viendo las fotos de algunas potenciales mascotas, de varias formas y colores, con manchas, de sólo un color, orejas largas, cortas, de las más variadas características. Cuando de repente, apareció la foto de Trompito, un perro clásico, de tamaño medio a grande, de color café, con ojos grandes, cola normal (ojalá la cola no más grande que el perro mismo por favor). Sin necesidad de siquiera discutir, nos miramos unos a otros y al instante todos estuvimos de acuerdo en que era el seleccionado, el Elegido (ommmmmmhhhhhhh).

Y así pasaron unos días, hasta que Trompito llegó. De la mano de la animalista, llegó a su nueva casa. Al entrar lo notamos tímido, siendo algo obvio pues era un lugar nuevo para él. Al principio le costó acomodarse un poco, pero luego se echó en una esquina y ahí quedó, pensante, reflexivo y atento.

Entre el par de horas que transcurrieron, hubo un detalle que nos llamó mucho la atención, y era que la chica insistía y/o repetía mucho que, en caso de querer devolverlo, no nos preocupáramos y solo la llamáramos. Fue tanto que lo repitió que terminamos preguntándole el por qué nos repetía tanto esa parte. De inmediato, nos indicó y contó que a Trompito, desde que ellos lo tenían, lo habían querido adoptar 7 familias antes que nosotros, pero que todas, tarde o temprano, terminaban por devolverlo. Nos llamó la atención el comentario, pues como relaté, Trompito se veía como cualquier perro, cara de perro, orejas de perro, patas de perro, cola de perro, y así sucesivamente. Tampoco quisimos preguntar el por qué lo devolvían, no quería que nadie se predispusiese de antemano.

Y así Trompito inició su nueva vida ya instalado en su nueva casa.

Al principio le costaba adaptarse y mucho, más con el correr de los días, se fue soltando de a poco. En los primeros días, ya algo más relajado, nos dimos cuenta que no ladraba, más lo entendíamos como parte del proceso de adaptación. Con el correo de los días, tampoco ladraba y no había mucho cambio en Trompito, lo que nos causó extrañeza. Decidimos entonces llamar a la chica, quien luego de comentarle la actitud de Trompito nos confidenció y completó el cuadro de la vida anterior de Trompito.

En el inicio del relato, nos contó que a Trompito lo habían rescatado de un canil clandestino, donde desde ya al poco tiempo de haber nacido, pasaba amarrado muchas horas al día. Lo anterior, hacía que los demás perros lo atacaran y le pegaran por la comida, siendo postergado también por el dueño, al verlo indefenso y poco reactivo. Lo anterior, claramente le generó un trauma que le impedían aflorar y hacer notar sus características propias que llevaba dentro.

Lo que escuchamos, lejos de amilanarnos, nos dieron más ganas para quedarnos con Trompito. Pronto todo cambiaría.

Con el correr del tiempo, Trompito se fue integrando cada día más y mejor, de a poco comenzó a comer con ganas. Al principio, algo tan simple como hacerle cariño, se notaba que le costaba, pues siempre adoptaba una posición de esperar lo que viniera, palo, patada u otro. Poco a poco, día a día, mes tras mes, fue modificando esas conductas, dando paso a un perro dócil y muy cariñoso. Al principio miraba con desconfianza y miedo, hoy ya la mayor parte del tiempo mira con una sonrisa, y lo más bakan, es que es de esas risas que dan ganas de que hablara para que nos cuente el chiste y reírnos todos juntos con él.

Hoy ya han pasado varios años, cuatro para ser más exactos y Trompito corre, salta, persigue palos, come relajado, juega con la gata y hasta ladra (a veces como un desaforado pegado a la reja). Es más, en algunas ocasiones incluso lo hemos visto engrifado cuando ve a otros de su especie que se acercan a sus terrenos. Está y se le ve feliz.

Y bueno, este es el inicio de la historia de Trompito, un perro sobreviviente.

Soy Trompito



Próximamente: "Trompito: Encargado de Seguridad" 


Comentarios

  1. Wuauu!!!! Que linda historia primo.. Te felicito.. Me alegra saber que trompito finalmente encontró un hogar donde lo quieren mucho. 👍Saludos

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  2. Hola trompitoooo, cuando suben la histroria nueva??

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  3. La historia de trompito, con final feliz, con una familia de corazon grande para acogerlo , amarlo, y aceptarlo tal cual es, para aflorar su esencia animal.
    Se demuestra que con Amor,cambia la vida!

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