Trompito Oficial de Seguridad
Trompito Oficial de Seguridad. Al principio Trompito no espantaba ni una mosca, pasaba largos periodos de tiempo echado sobre si, mirando al horizonte, tal vez recordando esos tiempos donde pasaba el día encadenado mirando como otros perros se movían felices, jugaban y corrían con total libertad, tal vez recordando esos tiempos donde pasaba hambre y frío. En esa actitud, podía pasar un tren por encima y a lo más se habría puesto a llorar un poco y esperar tranquilamente que le pasara por arriba, tal como si fuese un palo durmiente de una línea de tren. Podían pasar uno, dos, tres gatos cerca de él, hacerle muecas de burla, tirarle las orejas, anudarle la cola y él nada habría hecho. Inmutable. Ya al poco tiempo, con suerte se paraba y caminaba 8 a 10 metros hasta el plato de comida o bien al de agua, siendo este último el que con más ganas disfrutaba, ya que tomaba de manera desenfrenada. De hecho, eso era muy extraño pues tomaba agua...